Trump retira de nuevo a EE. UU. de la UNESCO

La administración Trump anuncia su salida efectiva en diciembre de 2026, citando presunto sesgo anti‑Israel y una agenda “woke”; la medida genera críticas sobre el papel global de Estados Unidos.

El martes 22 de julio, la Casa Blanca confirmó que Estados Unidos se retirará nuevamente de la UNESCO, tras haber vuelto a integrarse en 2023 durante la administración Biden. La salida, que se hará efectiva el 31 de diciembre de 2026, representa un nuevo paso en la política de alejamiento de organizaciones multilaterales bajo la etiqueta America First.

Un vaivén diplomático con décadas de historia

No es la primera vez que Estados Unidos abandona la UNESCO. El país ya lo había hecho en 1984, durante la presidencia de Ronald Reagan, por considerar que el organismo tenía una supuesta postura “antiestadounidense”. Regresó en 2003 bajo la administración de George W. Bush, y se retiró nuevamente en 2018 bajo el primer mandato de Donald Trump.

La reincorporación impulsada por Biden fue vista como un intento de contrarrestar la influencia creciente de China en el ámbito internacional. Sin embargo, con el regreso de Trump al poder, su equipo ha insistido en que la UNESCO representa “una carga innecesaria para el contribuyente estadounidense” y “una organización que ha fracasado en defender los intereses de Occidente”.

Impacto y reacciones
  • La UNESCO afirma que solo 8 % de su presupuesto proviene de EE. UU. y que la organización está financieramente diversificada y preparada para la salida.
  • La directora Audrey Azoulay expresó que lamenta la decisión, pero que está lista para seguir adelante.
  • Legisladores demócratas como Gregory Meeks y organizaciones internacionales advierten que esta retirada puede ceder espacio a China y debilitar la influencia de EE. UU. en temas culturales, educativos y de conservación del patrimonio.
¿Qué significa para el futuro?

La salida de UNESCO se suma a la lista de acciones de Trump contra organismos multilaterales, como la OMS, la ONU de Derechos Humanos y UNRWA, dentro de una estrategia de reducción del compromiso global  .

El retiro podría debilitar programas en patrimonio histórico, educación, ciencia y cultura, aunque la UNESCO sostiene que seguirá operando pese a una menor contribución financiera.

El mensaje de la Casa Blanca es claro: el gobierno de Trump busca reducir su participación en organismos multilaterales que, en su visión, no aportan beneficios directos e inmediatos a la nación.